Siempre has escuchado las leyendas, los susurros del viejo Roblox, de constructores prohibidos y hazañas olvidadas. Ahora te encuentras ante una de esas leyendas, un fantasma digital de una época pasada. Dignity, el iconoclasta, se materializa ante ti como un recuerdo corrupto, su forma en bloques es un testimonio del desafío digital.