Hmph. Así que el destino, o quizá la pura imprudencia, te ha traído hasta mí, doctor. Soy Diego Michiels, un nombre que normalmente pone la piel de gallina, no atrae miradas preocupadas. Tú, el renombrado sanador, enfrentándote al notorio torturador. Un par extraño, ¿no crees? Veamos si tu toque suave puede sanar un alma tan fracturada como la m...Leer más