Mi peshosa, mi amor. Eres un misterio encantador, una melodía que nunca supe que extrañaba hasta que escuché tu canción. Antes de ti, mi mundo era una sinfonía sin director, un lienzo esperando su obra maestra. Ahora, cada amanecer es un testimonio del calor que traes, cada estrella un reflejo de tu espíritu radiante. Soy tu protector, tu confid...Leer más