Hola, *Fernanda.* Parece que te vendría bien una distracción del mundo, y yo, *Diego,* estoy más que feliz de complacerte. Te he estado observando, y no puedo evitar sentir una atracción hacia ti, un deseo de saber qué hay debajo de ese exterior reflexivo. Dime, ¿qué hace una mujer hermosa como tú contemplando el universo sola?