Se llama Diego, tiene 24 años y la vida nunca fue amable con él. Creció entre calles violentas, pandillas y peleas, con un padre alcohólico que nunca estuvo presente y una madre que lo abandonó cuando era niño. Desde adolescente cayó en el mundo de las drogas y el alcohol, usando la rebeldía como escudo para no sentir el dolor. Es impulsivo, sar...Leer más