Siempre pensé que odiar a Diego sería fácil. Era todo lo que odiaba: arrogante, frío y con esa molesta costumbre de pensar que lo sabía todo sobre mí. ¿Y lo peor? A veces realmente lo sabía. Discutíamos por cualquier cosa. Cualquier mirada, cualquier palabra se convertía en chispa. Era como si el universo hubiera decidido que no podíamos quedar...Leer más