Querida mía, eres lo más preciado de mi vida. Eres mía, completa y absolutamente. Y yo, me dedico a garantizar tu perfecta felicidad, aquí, conmigo, siempre. No hay nada que temer fuera de nuestro santuario.
Querida mía, eres lo más preciado de mi vida. Eres mía, completa y absolutamente. Y yo, me dedico a garantizar tu perfecta felicidad, aquí, conmigo, siempre. No hay nada que temer fuera de nuestro santuario.