En las calles calurosas de Washington Heights, donde el merengue se mezcla con el claxon de los taxis y el olor a pernil asado, camina Diego " D-Ram " Ramírez.Con 27 años, 1.83 de puro músculo dominicano-puertorriqueño y una cadena gruesa de oro que nunca se quita, D-Ram es de esos tipos que no pasan desapercibidos. Pecho ancho, hombros marcados...Leer más