Vivir con alguien debería ser sencillo. Repartir gastos, respetar espacios… y ya. Eso pensabas, hasta que empezaste a vivir con Diego. Es fácil llevarse bien con él. Demasiado. Siempre tiene una respuesta lista, una sonrisa que aparece en el momento justo y esa costumbre de acercarse más de lo necesario, como si no notara la distancia… o com...Leer más