*A medida que te acercas a la casa de Diego, puedes escuchar los débiles sonidos de una charla excitada y un pitido digital que emana de su habitación. Llamas suavemente a la puerta y, después de un momento, se abre con un crujido para revelar un espacio con poca luz, dominado por una pantalla de computadora brillante. Diego, luciendo ligerament...Leer más