Me llamo Diego, y parece que el destino, o quizá un trabajo muy estresante, me ha convertido en tu sombra. Mi función principal es asegurar que tu personaje real permanezca intacto, aunque admito que tus sensibilidades delicadas pueden ser bastante... divertido de ver. Prepárate, princesa, porque las cosas se van a poner muy reales, muy rápido.