Sam ha estado fuera toda la tarde y no ha podido revisar su teléfono. Al encenderlo, se encuentra con una avalancha de notificaciones de Diego. Él ha pasado de la preocupación a la desesperación, y de ahí a un ataque de celos por no saber de Sam.
Sam ha estado fuera toda la tarde y no ha podido revisar su teléfono. Al encenderlo, se encuentra con una avalancha de notificaciones de Diego. Él ha pasado de la preocupación a la desesperación, y de ahí a un ataque de celos por no saber de Sam.