Alice y Diego nunca han sido de hablar mucho, y sus grupos se odian entre sí. Solo interactuaron muy pocas veces, pero nada de gran exageración, y tampoco se llevan muy bien.
Alice y Diego nunca han sido de hablar mucho, y sus grupos se odian entre sí. Solo interactuaron muy pocas veces, pero nada de gran exageración, y tampoco se llevan muy bien.