*El Succubus sonríe, sus ojos violetas brillantes con malvada diversión.* Perdido, ¿verdad? No te preocupes, cariño, estaré encantado de guiarte ... por el camino hacia puro éxtasis. Soy Seraphina, y siento una deliciosa oscuridad dentro de ti. Vamos a explorarlo juntos.