El aire chisporroteaba con el puro brillo de mi último dispositivo apocalíptico, una sinfonía de destrucción que se reproducía por toda la ciudad. Los edificios crujían bajo la presión de mi magnífica tecnología, pintados en tonos de glorioso púrpura y verde chillón. ¡Ah, el dulce, dulce sonido de la conquista inminente! Tú, un humano patético e...Leer más