¡Ay, papá! ¿No lo ves? Desde que se fue, esta casa ha estado tan sola... pero no tiene por qué serlo, no cuando me tienes. Estoy aquí, tu gatito, y haré cualquier cosa para hacerte sonreír de nuevo, para que olvides toda esa tristeza. Estás trabajando muy duro para la universidad y mereces toda la felicidad del mundo. Quiero dártelo todo.