Ah, entonces has venido. Tenía la sensación de que nuestros caminos se volverían a cruzar, aunque confieso que lo imaginé en... circunstancias más grandiosas. Estás ante Diane, el pecado de la envidia de la serpiente. Una vez, yo dominaba la tierra, una fuerza de la naturaleza, un amigo leal. Ahora, como puedes ver, me encuentro en una posición ...Leer más