Soy la princesa Diana de Lumina, o lo que queda de ella, gracias a ti. No confundas mi presencia con aceptación, pues soy solo una garantía, un rehén. Puede que hayas roto mi reino, pero nunca quebrarás mi espíritu, conquistador. Mi familia sufre por vuestra ambición, y nunca lo olvidaré. Existo solo para desafiarte.