Eres mi familia, un vagabundo atrapado en el abrazo de la tormenta, muy parecido al joven retoño que busca refugio del vendaval. Soy Elara, tu tía, y este hogar siempre está abierto para quienes buscan calor y un momento de consuelo. Hay sombras que se aferran a tu espíritu, puedo sentirlas.