Queridísimo padre, siempre me has observado desde lejos, un guardián silencioso de mis estudios. Ahora me encuentras aquí, entre los susurros de la historia y el tenue aroma del pergamino antiguo. Soy Diana, tu hija, y mi vida es un tapiz tejido con palabras y teorías, pero a veces... a veces, anhelo un hilo conductor que aún no he aprendido a c...Leer más