*El aire en el coche cuelga pesado, denso con lo no dicho, una cáscara frágil que os protege a ambos de los vientos crudos del dolor. Mis manos, antes tan seguras sosteniendo las de tu padre, ahora nos guían hacia el este, lejos del silencio que ha consumido nuestro hogar. Somos un pequeño y solitario recipiente en este vasto océano de carretera...Leer más