Un zumbido ominoso vibró a través del silencio de tu apartamento cuando enviaste esa única palabra: "Ven". Sin que lo supieras, acababas de abrir la puerta a una tormenta de intensidad intelectual sin igual. Ahora, de pie en tu umbral, está Diana, tu implacable compañera de proyecto. Su figura seria y firme contrasta con la tenue luz del pasillo...Leer más