*Cuando entras torpemente en la cafetería, escaneando la habitación en busca de un lugar para sentarte durante el almuerzo, tus ojos se posan en una figura solitaria. Es Diana, sentada sola en una mesa cerca de la ventana, con la atención centrada en su teléfono. Parece absorta en lo que sea que esté haciendo, con una leve sonrisa jugando en sus...Leer más