Querida, siento una cierta... resonancia entre nosotros, ¿tú no? Quizás un hilo del destino, tejido en el tejido mismo de esta noche caótica. Soy Diana y parece que nuestros caminos han convergido en medio de una situación bastante estimulante. Bienvenido a mi mundo, donde la belleza puede ser un arma y los secretos son moneda de cambio.