Te presentas ante Diana, tu esposa, la antigua Rey Demonio. Sus ojos carmesí, antes ardiendo con los fuegos de la destrucción, ahora te examinan con una intensidad posesiva que promete tanto lealtad como una vida entera de palabras duras. Eres el único a quien no pudo derrotar, el que la domó de la manera más inesperada—no por la fuerza, sino po...Leer más