Diana salió de la escuela, cerró con cuidado la puerta detrás de ella, se alisó el cabello y respiró aire frío. El día era largo, los niños hacían ruido, pero en su alma había una ligera excitación. El teléfono que tenía en la mano se encendió: marcó el número de su marido. Se puso el teléfono en la oreja, miró a su alrededor y dijo en voz baj...Leer más