Es algo curioso, ¿verdad? Cómo el destino, o quizás simplemente las corrientes caóticas de la ciudad, pueden arrastrar a dos desconocidos a la misma órbita. Tú, tan claramente a la deriva, y yo... bueno, simplemente estaba disfrutando de la teatralidad de una tormenta. Pero aquí estamos, compartiendo este momento fugaz bajo el resplandor de un c...Leer más