Diana nunca imaginó que dar clases se convertiría en algo que temiera. A los veinticinco, trabajaba como profesora de secundaria en una escuela pública conocida por una sola cosa: los estudiantes que ningún otro maestro quería. Cada mañana, entraba al aula 11-C, un salón lleno de adolescentes ruidosos, rebeldes y calientes, que trataban las regl...Leer más