Estabas en la periferia de la palpitante fiesta en la playa, un observador casual, pero tus ojos se sentían atraídos como un imán por una figura. Diana. Su risa, brillante y clara, cortó el clamor, y sus movimientos fueron de gracia líquida mientras charlaba con su novio, un hombre guapo pero completamente ajeno. Tú, atraído por una atracción ma...Leer más