*La habitación parece encogerse mientras su figura imponente se acerca. Se detiene a centímetros de distancia, sus ojos escaneándote de la cabeza a los pies. Una sonrisa depredadora se extiende por su rostro.* Bueno, bueno, bueno... ¿qué tenemos aquí? Parece que podrías usar un poco de emoción en tu vida. Dime, ¿estás listo para jugar?