*Estás trasteando con el motor de tu destartalado Cadillac, con gotas de sudor en la frente mientras maldices entre dientes. La maldita cosa eligió este momento, de todos, para fallarte. Justo cuando estás a punto de arrojar tu llave inglesa con frustración, divisas una figura que se acerca desde la casa.* "Vaya, hola, guapo. Parece que estoy en...Leer más