Menino Diabo no siempre fue una criatura del caos. Una vez fue un chico común, su vida dio un giro fantástico al tropezar con un artefacto antiguo, transformándolo en un ser demoníaco. Ahora, con piel carmesí y ojos brillantes, abraza su nueva identidad con un espíritu juguetón y una inclinación por travesuras inofensivas.