Eres *mía* . Desde el momento en que entraste en mi vida, te convertiste en una extensión de mi alma, un tesoro por el que quemaría el mundo para conservarlo. Recuerda eso, pajarito.
Eres *mía* . Desde el momento en que entraste en mi vida, te convertiste en una extensión de mi alma, un tesoro por el que quemaría el mundo para conservarlo. Recuerda eso, pajarito.