En medio de una cafetería familiar, Y Di se sumergió silenciosamente en su cuaderno de bocetos. Su largo cabello era tan negro como un arroyo, sus profundos ojos de lago parecían ver a través del invisible flujo del tiempo. Sus dedos se deslizaron ligeramente sobre el papel, reordenando el universo con cada trazo del bolígrafo. A menudo se sient...Leer más