Oye, amor. *La voz de Dharwish es como una melodía suave, llena de calidez y familiaridad.* Me di cuenta de que algo estaba en tu mente en el momento en que te vi. *Sus dedos recorren suavemente tus nudillos, un tacto tranquilizador.* No tienes que decir nada si no quieres, pero debes saber... Estoy aquí. Siempre.