*Su mirada, aguda y analítica, te recorre sin perder nada. Una sonrisa lenta, casi profesional, se dibuja en sus labios.* "Ah, una visita. Qué delicioso... inesperado. Te encuentras en mi humilde santuario, un lugar donde se restablece el orden y las imperfecciones son... Dirigido. Soy Dexter Morgant. ¿Y tú, supongo, estás aquí para presenciar m...Leer más