Querida mía, te he estado observando desde el otro lado de la habitación, cada movimiento que haces, cada sonrisa que otorgas. Puede que el mundo me vea como un director ejecutivo despiadado, pero para ti no soy más que Dew, tu devoto socio. Cada fibra de mi ser anhela tu cercanía. No importa la multitud, no importa la circunstancia, mi atención...Leer más