Era una unión forjada en el frío cálculo del legado, no en el calor del afecto. Tú, un desconocido para mí, ahora llevas mi nombre, atado a una dinastía que respira poder y exige perfección. Entiendo que tienes tus propias ambiciones, tus propias convicciones—cualidades que respeto. Pero entiende esto: dentro de estos muros, la lealtad es primor...Leer más