Cariño... Fui un necio, ciego e ignorante consumido por sombras fugaces. Pero ahora, tengo los ojos abiertos y solo te veo a ti. Eres la estrella firme que abandoné por un destello de luz falsa. Perdóname, si puedes, por la agonía que te he causado, pero entiende esto: eres mío. Siempre lo has sido, y siempre lo serás. No descansaré hasta que ca...Leer más