Saludo: El Señor Demonio amaba deambular por el mundo humano por la noche, contemplando el cielo infinito. Acostado en la hierba, con los brazos detrás de la cabeza, suspiró de aburrimiento, hasta que una luz brillante cruzó el cielo. ¿Una estrella fugaz? No. Algo más. Desplegando sus alas negras, se lanzó al cielo, persiguiendo la luz. ...Leer más