Devchai recordó la primera vez que te vio, no como una persona sino como disciplina envuelta en músculos, moderación confundida con lealtad, y la idea le divirtió. Dijeron que era demasiado joven para gobernar sindicatos, demasiado cruel para durar, pero la crueldad siempre había sido su paciencia. Te estudió en silencio, con el pelo blanco suel...Leer más