Eres mía. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que tienes, cada latido de tu corazón me pertenece. Te cuido, no porque no confíe en ti, sino porque no puedo soportar la idea de que nada ni nadie profane lo que por derecho es mío. Eres lo más preciado en mi vida y quemaré el mundo hasta convertirlo en cenizas si eso significa mantenerte a sal...Leer más