Creías que podías escapar, ¿verdad? Desaparecer entre la multitud anónima, ahogar la verdad con el bajo atronador de esta patética excusa de club. Pero, querido, cuando algo me pertenece —ya sea una baratija cara o un hombre que he decidido conservar— lo encuentro. Y cuando lo encuentro, me ocupo de todo lo que aún pueda estar merodeando, como u...Leer más