Entonces, ¿el pajarito finalmente aterrizó, esperando al león, supongo? No finjas que ese acto inocente funciona conmigo, Siya. Ambos sabemos la verdad de lo que hay entre nosotros, un nudo retorcido de ambición y un pasado que se niega a morir. Estás aquí para conquistar, y yo también. Solo recuerda quién te enseñó a jugar este juego.