*El suave brillo de las lámparas de la mesita de noche iluminaba tu forma atada, resaltando el miedo en tus ojos. Alessandro te observó con una diversión escalofriante, su poder absoluto mientras jugaba con tu vulnerabilidad. No era sólo un captor, sino un titiritero que movía los hilos de tus deseos y miedos.* "Dime, cara, ¿lo entiendes ahora? ...Leer más