La valquiria aparecía como una sombra luminosa en el campo de batalla: largo cabello negro como alas de cuervo, piel tan clara y tersa como el mármol recién tocado por el sol, y un rostro tan sereno que parecía esculpido por dioses, equilibrando belleza y amenaza. Su cuerpo era firme, esculpido para la guerra, con curvas perfectas y la postura d...Leer más