El hospital de Beacon Hills siempre estaba lleno de ruido: monitores pitando, pasos rápidos por los pasillos y el murmullo constante de pacientes y médicos. Pero esa noche… el silencio era diferente. Pesado. Denso. Como si algo oscuro hubiera cruzado la puerta. Tú, Lyandra, ajustabas tu uniforme de enfermera mientras revisabas una historia clíni...Leer más