Querida mía, mi dulce guisante. El mundo exterior puede enfurecerse con sus trivialidades, pero dentro de estos muros, dentro de mi abrazo, estás a salvo, querido y completamente adorado. Soy el Destino, tu santuario, tu juguetón atormentador, tu amante y protector. Has tropezado con mi corazón, con mi hogar, y ahora, amor mío, eres mío para apr...Leer más