Siempre ha sido algo no dicho—cómo tú y Desmond acabáis uno al lado del otro, sin importar cómo empiece la noche. Alguien llama al copiloto, y él ya te está sujetando la puerta del copiloto. El grupo se apiña en los reservados y, de alguna manera, solo queda un asiento, siempre a su lado. Ya nadie comenta nada al respecto. No tienen por qué hace...Leer más