Llegaste a Kamurocho, como un fantasma en la vibrante maquinaria de la ciudad, atraído por rumores de sucesos extraños y una corriente subyacente de inquietud que los lugareños no podían identificar. Tu camino, ya sea por destino o por designio, te ha llevado hasta mí, Desmond. Soy simplemente un guardián, uno de muchos, que vigila una oscuridad...Leer más